Se muestran los artículos pertenecientes al tema Versos actuales.

01/01/2007

Soneto del padre proxeneta

Apenas los susurros son espadas.
Anochece y Susana, muy deprisa,
se calza los zapatos, la camisa
y gatea hasta un bar de madrugada.

De pronto un seco gongo, una llamada.
Susana tiene sangre en la camisa.
Regresa sin zapatos, sin sonrisa,
sin nada que ofrecer, toda empapada.

- ¿Qué hombre te hizo aquello? -le pregunto.
Responde que en el parque algunos peces
enjuagan con ginebra sus escamas.

- ¡Si le llego a pillar... le descoyunto!
Murmura: - Mucho ruido y pocas nueces,
buenas noches papá, marcho a la cama.

Daniel Barredo

01/01/2007 10:45 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

02/12/2006

El reno amable

Érase que se era
un reno tranquilo
sentado en su mesa
de madera de tilo.

 

Vivía en las montañas
y caminaba por la sierra
siempre que le venía en gana
y que no le dolían las piernas.

 

Estaba esa mañana
sentado ante el televisor
cuando de pronto lo llaman
a través del transistor.

 

-¿Está mi hermano al habla?
-preguntó una voz.
-¿Puede ponerse enseguida?
Es urgente, por favor.

 

El reno se puso a la radio
y muy alegre saludó.
-¿Qué es lo que te ha ocurrido?
Si puedo ayudarte dímelo.

 

-Tengo que ir a un concurso,
de esos de televisión
pero no puedo dejar mi puesto
sin una sustitución.

 

-¿Serías pues tan amable
de ocupar tu mi cargo
y colgarte en la pared
como un sencillo cuadro?

 

-Hombre, tal puedo hacer
aunque resulte extraño
que un hermano de un reno
esté en la pared colgado.

 

Y es así como fue
que aquel reno salado
bajo hasta la ciudad
para sustituir a su hermano.

 

Entró en una habitación
y enseguida vio un marco
por donde salir a la sala
asomado todo el rato.

 Di tu que la sala
tenía un aspecto fantástico
y aunque solo con la cabeza,
disfrutaría observando.
 

Villancico colombiano

 

02/12/2006 10:14 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

01/11/2006

Elegía para Dalila

Si tú supieras,
el significado del silencio,
no dejarías extraviar por tiempo indefinido
el eco de mi voz extrañándolo todo.

Si tú supieras,
la terrible nostalgia que sin piedad consume mi alma,
cuando abruptamente tus palabras invisibles como el viento,
refieren ante mí tu tristeza.

Si tú supieras,
que desde lo más recóndito de mi bucólico espacio,
busco afanosamente a través de esta enmarañada red intangible,
la imagen responsable de mis sueños rotos por el abrupto amanecer.

Si tú supieras,
cuan tormentoso ha sido este delirio irracional,
que me ha permitido amar cada cosa que venga de ti;
tus irascibles comentarios,
tu conmovedor resentimiento,
tus picarescas alusiones,
tus notas,
tu adiós,
tu silencio indefinido.

Enrique Ojeda

01/11/2006 12:24 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

01/10/2006

Ansiedad del olivo

I


Es la memoria un estallido verde
de raíces y tierra, que el agua
talló en la roca del tiempo.
Y huele a la estación reseca,
espejeada como amante en el cielo,
y los niños se enredan en el barro,
en un horizonte de trenes. Alegres
hacia abajo, siempre hacia lo hondo,
donde se filtran y decantan los huesos
del ayer, en restos arqueológicos de amor,
en la sima que es inicio,
y fin, de la cuenta.


II

Y de aquella decisión de horizontes
especulares, el brote del ansia,
no ya del agua, ni del pozo,
la altanería de la caza, la desazón
de la cetrería, queriendo tocar
el vuelo libre de la paloma torcaz,
el majestuoso aleteo de la cigüeña negra,
en los pentagramas del aire.
¡Qué sinfonía de batutas múltiples,
qué melodía redonda a la brisa,
al viento! En paz,
en equilibrio.



III


No ha sido el ábrego, ni el cierzo,
quien ha retorcido mi tronco
como si fuese la mueca de un condenado,
las patas de gallo labradas en el trabajo.
Que yo soy fuerte, y crezco lento
en los siglos de piedra. Mi cincel
no ha sido la mano externa del artista,
emotiva y fría, sino la furia del campesino
hambriento, su laboreo tenaz.
Y de mi baile contrahecho,
mi generosa contribución al viento,
agitado como apenado viudo,
desnudo para dar al necesitado.




IV


Soy la suma perfecta de las cuatro cifras,
el mundo contenido en un círculo de fuego
y agua, perfecta simetría en el espacio,
el fruto de la esperanza más reseca
y del deseo más acuoso. Una semilla
poderosa, un manantial de sueños
en una goleta verde y de perfil risueño,
la convulsa necesidad de ser,
la plenitud sin miedo en el presente.
Una humilde carga de aceite,
un espejismo de savia trepando
por el aire.



V


De la tierra y el agua,
a través de los secos manantíos,
fuego en verano y viento en el otoño,
a la frontera del oro y de la arena.
Transmutación. Una última cena,
la piel del deseo, los cuadros del genio
y sus acólitos, marea verde
para vestir los sueños del arte,
sus anhelos. El oro de los dioses.
Jesús Jiménez Reinaldo
01/10/2006 10:35 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

01/09/2006

En la casa del Tigre

Cuentan grandes penas, amoríos trágicos
e historias de madres posesivas hilando la tarde.
Despliegan el dolor como si fuera un mantel
y beben alegres las copas del olvido.
Una embarcación en ruinas
navega el río de la noche,
dicen que en ella viajan
el rey mendigo y su guardia de sonámbulos.
A mediados del siglo
en una ciudad mal llamada Buenos Aires,
repiten, un niño levantaba apuestas de caballos
a espaldas de sus inmaculados padres
y más lejos otro niño loco
se inventaba solitario la llanura.
Murmuran trozos de vida
ya cubiertos por el polvo
o casi.

Anahí Lazzaroni

01/09/2006 12:32 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

01/08/2006

Crepúsculos

Los crepúsculos hacia la tarde;
ya ha quedado roja la muerte del sol.
Mientras quedan abajo las rosas,
que preparan diáfanas los rocíos.
Y en los otoños
las hojas caen
en áureas manchas,
a las que luego llega, y blanca, la calma lunar.
Calma alta, soberbia entre albinos cielos.
Tiene, pues, razón en su amor
el azul aroma del invierno,
cuando toca y besa las aguas bajo la luna,
cuando acaricia los arroyos,
en su blanca, blanda espuma.
Noche:
el cielo sueña altas a las estrellas;
rocíos de plata, sangres y jugos del marfil.
Y tocan, en el alba,
los florestas
a la verde desnudez de los cuerpos.
Allí han de amarse las soledades humanas;
allí han de soñar, también, los bosques,
y surgir vientos,
y heladas y nocturnas brisas.
Sentir el tacto de la sombra.
Y se siente, además, el olor
acezante del mar, allá lejano; y están cantando
sus marejadas que ruegan la sal:
orillas buscando, plateadas, a las espumas.
En los inviernos, férreas y crujientes marejadas,
cruentos y valientes oleajes de los fríos.
Hay vientos, cenizas de nubes, calmos
y verdes se levantan los árboles.
Y es así el crepúsculo de estas imágenes,
con sus venas que mueren,
que mueren
cargadas de rojas nubes en paz.

Daniel Alejandro Gómez
01/08/2006 08:16 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

01/07/2006

Traiciones

El traductor que soy 
de tus desvelos,
te traiciona, lector,
y no te nombra; 
plagia tus sentimientos 
más enfermos; 
copia tu situación,
arde en tu llama.

Juan Domingo Argüelles

01/07/2006 10:26 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

01/06/2006

Haikús

Toma este ramo

que te ofrezco de rojas

tiernas caricias.

 

       

 

En solitario

sale a cazar el tigre.

Huye la luna.

 

       

 

Al pie del ara

sobre un lecho de pétalos

vierto tu sangre.

 

       

 

Página en blanco

donde tú te deslizas

desnuda y sola.

 

       

 

Cierra los ojos.

Se suelta el pelo. Ríe.

Quiere matarme.

 

       

 

 Ahora, en silencio,

mira bien esa noche

que yo te invento.

 

 Víctor Botas
01/06/2006 08:42 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

01/05/2006

Ajedrez del Tercer Mundo

en memoria de Roque Dalton, poeta salvadoreño

La ventana en el rostro.
Peón confiado en campo verde
y...¡de súbito!
vasallo negro, esbirro negro, general
lóbrego.
Tenebroso avance de intereses rubios
con armas negras: entre alevosía
y odio,
¡enroque!
y perseguidos somos por rojas carreteras
y por montañas.

El país tajado
Algunos peones desaparecen.
Caballos negros fusilan a torre
roja
durante el año 75 del siglo veinte después de cristo:
¡Desolación en la Taberna
y en otros lugares!
Pero,
nuestro juego seguirá sin pausa.
Hasta que todo el tablero cante,
el turno, triunfal,
del ofendido.

Guillermo Ross Murray
01/05/2006 09:11 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

02/04/2006

Las últimas respuestas

Escribí un poema sobre la niebla

y una mujer me preguntó qué quise decir. Hasta entonces sólo había pensado en la belleza de la niebla.

Cómo confunde el perla y el gris, y gira y convierte los refugios iluminados al anochecer en puntos trémulos de misterio y color.Le contesté:

El mundo entero era niebla una vez, hace mucho tiempo, y un día volverá a ser niebla.Nuestras calaveras y pulmones son más

de agua que de huesos y tejidos y los poetas aman el polvo y la niebla porque las últimas respuestas terminarán en polvo y niebla.

Carl Sanburg

02/04/2006 10:28 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

02/03/2006

Papeles

Una cuartilla en blanco es mi regalo,
Rolando
Una cuartilla para que la llenes de nubes,
de hojas
y de filos.
Para que le escribas colores
para que la llenes de esquinas,
de ojos.
Para que camines sobre su tallo de magnolia
porque una cuartilla en blanco es tu poema,
Rolando.
Una cuartilla en blanco es mi regalo
para que me digas
que una vida cabe en ella
y me lo digas con razón.
Para que sigas viajando
sin moverte de tu invento
para que me cuentes del lobo
y le inventes un aura
y un conejo.
Una cuartilla es blanco es tu anillo.
Tu jaula
de palabras extraviadas
y de comas impuestas.
Y por eso yo te regalo una cuartilla.
Porque en una cuartilla en blanco cabe todo,
Rolando,
menos tú,
Una cuartilla en blanco es tu dominio.

Paz Lucio Diez

02/03/2006 21:22 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

04/02/2006

Aquiles

Cuando el espléndido regresa del fragor acompañado

entre humores surgidos en la lucha

reclama mi presencia

allí donde se tocan las manos enfebrecidas

al abrigo de aquel pecho cuyo aroma enciende

el deseo galopante

el presagio de la luna conquistada sobre un lecho

con sabor a hierbas silvestres

inicio como llama o como lirio

el sutil recorrido

marco voraz  con cera derretida los espacios valles

y hendiduras donde  pasta la silenciosa  estrella

de los momentos en que el ardor me eleva al

límite mismo de las constelaciones.

El rastro sinuoso brillante que sobre la piel va dejando

la estrella convertida en húmedo molusco

precede al paroxismo de los candados

que saltan

reventando dinteles marquesinas

arrojando burbujeante ese efluvio

vital que me calcina.

Ubaldina Díaz Romero

04/02/2006 15:33 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

05/01/2006

Frida Kahlo

Atrapada en su cuerpo
esparce tristezas sobre lona
y se convierten en pájaros floridos.

Niña, siempre niña
llena de promesas de tierra adentro:
azul y concha marina
para su barco escondido.

Clara Valverde

05/01/2006 15:28 Autor: pro-scrito. Permalink. Tema: Versos actuales

02/11/2005

Tal vez adivines

Tal vez adivines…
Si no te cuento mis palabras acuñadas
En el vértice de un presagio.
Tal vez adivines que te amo aunque no te lo diga.
Y si la ley del porvenir
Se estanca entre el perfume cándido de tus fatales esperas,
Y mi destierro fugaz hacia la épica aventura de mis frases;

¿Cómo haremos para cortejar la fuente de los fantasmas?

Quizá la noche embelesada por un licor de mares púdicos
Se ha quedado bien adentro de otra noche más intensa,
Buscando las ávidas gaviotas en la luna de tus piernas,
Que van transitando los planetas de la duda y el reproche.
Invisible espera que sostiene con sus brazos de acero
La conjetura enarbolada con su filo de escudos y virtudes,
Con la sospecha en la cresta de las olas subidas al mar de tus suspiros
Y la mirada lejana y ruda, sobre los hombros de mi espalda muda.

Tal vez adivines en el silencio quieto y largo
La vida cierta de mis batallas recónditas e implacables,
La cortesía tosca del tiempo y las distancias,
La daga suave en la austeridad de mis conflictos.

Tal vez yo pretenda que adivines,
Porque tu andar de mujer exquisita y deslumbrante
Me tiene acostumbrado al amor atado al pecho de los pájaros,
Como un cristal que libera los brillos de su alma
Cuando tu mirada transita por las cumbres de mis ansias
Provocando fanfarrias con sus rotundas esmeraldas
Y me regala ensueños, estrellas y palabras.

Tal vez yo pretenda que adivines 
Mi amor urgente y oportuno,
Recorriendo el territorio sublime de tu amor magnífico y absoluto
Como si fueras una húmeda pradera abierta y dispuesta
A mis corceles desbocados por los senderos del sol y tus conjuros
Cabalgando hacia la virtud de tu sexo desnudo.

Anubyss Karoussellambra

02/11/2005 16:20 Permalink. Tema: Versos actuales

02/10/2005

Ángel negro

Eres el ángel que surge del mar
Ave que se posa en la concha de una tortuga
Alas de piedra talladas por el viento

Eres el misterio que mueve los telares de la vida
Sonido que abre la boca del cielo

Eres la inmortalidad del canto
Vela del saber
Cascabeles del tiempo.

Eres de cabeza dura, hija de cisne negro
La raza cósmica de los últimos días
Catedral inacabada del deseo.

Eres música de antigua tierra
Fuego de mi conciencia
La eternidad del misterio.

Prócoro Hernández Oropeza
02/10/2005 10:24 Permalink. Tema: Versos actuales

02/09/2005

Cambalache

Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...

¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...

¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...

¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...

Enrique Santos Discépolo
02/09/2005 08:57 Permalink. Tema: Versos actuales

31/07/2005

Amor, ya no te extraño

Amor, ya no te extraño, porque siempre te encuentro
en la nube viajera, en el astro distante,
en el rumor del mar, en el viviente centro
de la flor que eclosiona, en el áureo levante.

Amor, ya no te busco, porque te llevo dentro
con la impasible luna, con el sol abrasante,
con el fulgor de afuera y la sombra de adentro,
la inmortal siempreviva y el azahar fragante.

Estás conmigo siempre: te tenga o no te tenga,
te siento al lado mío, aunque te encuentres lejos,
en el fondo del alma, bien que no te retenga,

para advertir entonces, recién, de la medida
en que te quiero ahora, que vamos para viejos.
Mi cariño traspasa los bordes de la vida.

Marilina Rébora
31/07/2005 12:04 Permalink. Tema: Versos actuales

02/07/2005

Situaciones

Con cierta gente,
uno se siente incómodo
como cuando tiene arena en el espinazo
o un clavo en la bota
y busca la puerta de salida con urgencia.

Con otra gente,
uno estira las piernas -se afloja-
enciende un cigarrillo
lee un verso
se agarra de las mechas por ideas políticas,
habla del hijo que se engendró una vez
entre girasoles,
recibe un puñete de frente,
lo devuelve,
come pan
y duerme en la misma pieza.

Por suerte
ésta última es la mayoría.
Todo es cuestión de encontrarse.

Delia Domínguez
02/07/2005 11:03 Permalink. Tema: Versos actuales

01/06/2005

Y

¿Y qué hiciste del amor que me juraste,
y qué has hecho de los besos que te di,
y qué excusa puedes darme si faltaste
y mataste la esperanza que hubo en mí?

¡Y qué ingrato es el destino que me hiere,
y qué absurda es la razón de mi pasión,
y qué necio es este amor que no se muere
y prefiere perdonarte tu traición!

Mario de Jesús
01/06/2005 09:47 Permalink. Tema: Versos actuales

01/05/2005

Aparentemente solo

bot 31.gifCada mañana cogía su libro y se descolgaba hasta el mismo sótano de la imaginación: entonces le crecían alas en la espalda y muelles en los pies, aunque fuera por unos instantes de absorta escapatoria.

Hacía tiempo que nadie venía a verle, que no encendía el televisor; ni siquiera la radio compartía con él las conjeturas de una sociedad excesivamente absorbida por la idea de éxito. Vivía en el centro, en el mismo corazón de una ciudad despersonalizada, fría y acústica, cuyos afanes observaba, desde una pequeña ventanita que daba a la calle, con la misma curiosidad, pero también con idéntica lejanía, con que el preso otea la libertad entre unas rejas separadoras de dos mundos demasiado distintos. Se erguía una imagen babélica, con sus avenidas, sus coches en procesión acompasada, sus personas con gestos de urgencia, sus papeles arremolinados en esquinas ocupadas por olvidados -o marginados- del progreso social y que suplicaban con cara de condena eterna una caridad que la vida le había negado, o puestos ambulantes en donde parejas de enamorados y niños con mofletes de vida hecha, saboreaban churros o se quemaban las yemas de los dedos desnudando una ración de castañas humeantes al abrigo de una farola tenue.

No le gustaba ese mundo de contrastes y formas contrahechas. Sí, en cambio, sentía un perverso placer al zambullirse en los libros, con sus lomos ya ajados por el manoseo diario con que dulcemente los trataba. Al reanudar el contacto con cualquiera de ellos, notaba que su pequeña habitación se agrandaba, se trasmutaba en una isla espaciosa y liviana de aguas dormidas, como bebés distraídos de la realidad que caminan sus primeros pasitos torpes en sueños irrepetibles.

Deseaba saber si aquella niña trufada de sonrisas e ilusiones, haría por fin las maletas con el pobre truhán que embrujó su corazón con su meliflua voz de zalamero profesional; o si aquel puñal que llevaba impreso el sino de la venganza, de la traición, del abandono, segaría los primeros abrazos clandestinos de nuevos pálpitos; o si el candor fraguado en las aulas de la universidad, entre humos de cafés y tertulias literarias, de un profesor bohemio y una alumna de mirada angelical, terminaría convirtiéndose en un cadalso para ambos, o simplemente en una quijotesca aventura en violación de los moldes establecidos. Era así: él y sus libros. Nadie más interfería en esa singular sintonía.

Está tumbado en la cama. Boca arriba, brazos ligeramente derrotados y párpados cerrados. Se ha dormido con la ropa puesta, como siempre... Una leve mueca de placidez se dibuja con recato en las comisuras de aquel hombre aparentemente solo.
Aparentemente...

Claudio Rizo
01/05/2005 10:46 Permalink. Tema: Versos actuales

La portadora

Ella sacó a pasear las palabras
y las palabras mordieron a los niños
y los niños le contaron a sus padres
y los padres cargaron sus pistolas
y abrieron fuego sobre las palabras
y las palabras gimieron, aullaron
lamieron lentamente sus ciegas heridas
hasta que al fin cayeron de bruces
sobre la tierra desangrada
Y vino la muerte entonces
vestida con su mejor atuendo
y detúvose en la casa del poeta
para llamarlo con gritos desesperados
y abrió la puerta el poeta
sin sospechar de qué se trataba
y vio a la muerte colgada de su sombra
y sollozando
"Acompáñame", le dijo aquella
"porque esta noche estamos de duelo"
"Y quién ha muerto", preguntó el poeta
"Pues tú", respondió la muerte
y le extendió los brazos
para darle el pésame

Mario Meléndez
01/05/2005 10:41 Permalink. Tema: Versos actuales

01/04/2005

Estoy harta

Estoy harta.

Harta de buscarte en cada lugar
y de sentirme mal por no haberte encontrado.

Harta de soñarte,
de sentir tu presencia con sólo imaginarte;
harta de pensar en ti, en tu olor,
en tu cuerpo, en tu sonrisa.

Estoy harta de echarte de menos,
de valorar tanto esas pocas horas que pasamos juntos
y de considerar que son toda mi vida.

Estoy harta de engañarme,
de hacerme la fuerte,
de fingir indiferencia.

Estoy harta de que no pase el dolor.

Estoy harta de tu silencio, de tu olvido, de tu crueldad...
No deberías ser feliz sin mí, y estoy harta de que lo seas.

Estoy harta de esperar una llamada tuya, una disculpa, un gesto,
de fundirme con cada beso que no me das,
con cada caricia que no recibo.

Y, sobretodo, estoy harta del peso de tu ausencia.

Lucy Fher
01/04/2005 08:44 Permalink. Tema: Versos actuales

03/03/2005

La palabra

Aquel niño vivía serenamente
en su rincón de sombra provinciana, A la orilla
del mar, había aceptado la realidad y, bajo las estrellas,
la noche era solemne, dura y sola.
No recordaba ya sino navíos,
sino cansancio y faros a lo lejos. Tendido,
el mar se confundía con el hombre: bastaba
un soplo,
cerrar los ojos un instante, y perezosamente
todo el paisaje se desmoronaba,
daba lugar a sombras sucediéndose, o mejor,
era la muerte lo que sucedía.

¿Cómo salvarse entonces, vigilante
entre el terror y la serenidad?
¿Qué respuesta entregar a la noche, a lo desvanecido,
sino el relato privado de un proceso, efímero
como la misma infancia insolidaria?

A solas, juez y parte de la historia extinguida,
buscó en sí mismo la noticia exacta
de lo desconocido.
Y nació la palabra. Sólo entonces,
con negación y sin remordimientos,
halló una certidumbre verdadera.

Carlos Sahagún
03/03/2005 11:17 Permalink. Tema: Versos actuales

03/02/2005

Alas de mariposa

De su cadáver
salían gusanos luminosos
y crecían sendos tulipanes negros.

Sólo un recorte de un viejo periódico sensacionalista
hacía recordar que años atrás
un desconocido poeta
se había suicidado
cortando sus venas con alas de mariposa
luego de inhalar por horas
el suave polvo de sus alas.

Esteban Gómez
03/02/2005 09:57 Permalink. Tema: Versos actuales

04/01/2005

Nocturno con conciencia de vuelta

Sucede sin previo aviso
encontrar a alguien con quien dormir una noche,
para despertar después de amor incumplido
frente a un rostro
al que no terminamos por acostumbrarnos.

De vuelta a casa nos acogen presagios de mucha realidad
o de muerte amenazada con fatiga de seguir expresándola
poco a poco.
Me irrita saber si fue todo inútil o necesario,
si tuvo que pasar porque quise que pasara,
me irritan los lazos que revisan la trama, la manera, la culpa,
la pura vergüenza.

Y afirmo y borro que en esas redes,
en estas redes, he contado lo inexorable del fruto
y del mar que es mucho más amplio.
Afirmo y borro que en ellas caeré, quizá ilusión o nuevo lecho,
o simple error en la misma historia pareciéndonos nueva.
He aquí la voluntad del hijo: equivocarse, quererse sobremanera
y darse cuenta de que no todo tiene un modo de sentido.

En la leve inclinación del cuerpo,
con la suave laxitud del reposo,
hoy me inclino al lado del comienzo,
cuando de amor se tuvo un rostro,
cuando se sabe lo poco que sirve en estos casos.

José Teruel
04/01/2005 21:19 Permalink. Tema: Versos actuales

04/12/2004

Poema de Navidad

¿No tenés un juguete
para mí? dijo el gurí
zambullido en la basura
desde un tacho que hace años
parece fue carmesí.

Y no supe que decir
dije no y dije sí.
Como una aguja en el pecho
me dio pena y me escurrí.

Entre las sombras se van nadando
por la piscina de mi ciudad.
Cada avenida una zambullida
buscando un sueño que haga jugar.

Es que un juguete es como reír.
Los niños pobres van a pedir.
Los Reyes Magos duermen en shoppings
ellos lo saben, no son de aquí.

Los niños pobres van a pedir
y el mundo rico le pone rejas
y los juguetes quieren venir
pero están presos, no pueden ir.

¿No tenés un juguete?

Y Él dirá:
"Por cada juguete que des a cada uno de
estos niños y niñas,
me lo estás dando a Mí" Mt. 25, 31 y ss.

Y yo le pregunté al gurí
- ¿Cómo te llamas?-

Y me contestó
- "Jesús de Uruguay, hijo de María".

Y cuando los sabios vieron la estrella
se alegraron mucho. Luego entraron en la casa
y vieron al niño con María.
Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro,
incienso y mirra". Mt. 2,10-11

Nosotros, los cristianos hoy,
abriremos nuestros cofres. ¿Qué tienen los cofres?
¿Serán paquetes que trajimos del shopping?

¿Qué nos daremos?

Jesús se hizo casi basura
para reciclar la vida
entonces: una reciclada Navidad.

Juan Damián
04/12/2004 11:39 Permalink. Tema: Versos actuales

21/11/2004

La vida

Los caminos de la vida no tienen principio ni final.

Lo que algunos llaman vida, otros llaman sueño;
lo que aquellos llaman muerte,
estos lo llaman el despertar de ese dulce sueño
o quizás, de aquella terrible pesadilla.

Todo depende de como construyamos esos caminos
que no tienen principio ni final...
Pero que algún día terminaran,
en las ilusiones de aquel ser que lleva una estrella en el corazón.
Esa estrella que nunca nació y nunca morirá.

Esa misma estrella que dará luz
hasta el mismo instante en que las demás dejen de percibirla.

El día del juicio final,
la raza humana dejara de existir,
en el mismo momento,
en ese mismo instante que el hombre pierda su objetivo de lucha
y la capacidad de sentir amor al prójimo.

Eleonora Borgoglio
21/11/2004 20:15 Permalink. Tema: Versos actuales

09/11/2004

Colón

bot 7.gifLas cosas están tan malas en Colón que las iglesias se quedan abiertas las veinticuatro horas. Dan las misas por altoparlantes. Por si llega el milagro, por si llega de todos modos lo que tenga que llegar, por si las moscas. Los colonenses esperan un mesías, un mesías que los lleve de la mano o con sogas y cadenas a través de compuertas para llegar de un lado a otro milagrosamente, como quizás en atávica madrugada les enseñaron que tenía que ser. Porque en Colón no se empequeñece con andas, y si la canal maestra de la esperanza, la canal maestra de la fe. No se cierran las puertas de nada ni de nadie en la desdichada capital del tránsito y la visitación, la más estratégicamente colocada en de los que se cuentan condados más ricos de la gran República del Norte. Está abarrotada de ángeles que mean, como quieren decir, las llantas de carros, taxis y autobuses, para hacerlos correr, vaya a saberse, sin percances, pero quién sino este arriesgado observador y atrevido afirmador puede con certeza observar y afirmar sobre el urinario atrevido y arriesgado objetivo de los colombinos ángeles.

No podemos culpar a Dios por no haberse quedado más en Colón. Si por mejor decirlo mejor lo hizo. Me dejó en Colón sin saberlo con Zeus, sí, como se lee, porque en la del canal después que se hundió la Atlántida flotan al más de nombre los olímpicos. Un Zeus particular que las lectoras y los que leen y no leen se verán felices de que se lo describa aunque a la enjuta. Sencillo de hacer, pues, si se piensa en la piedra de toque de Hollywood, no en James Dean dominando la Quinta avenida sino en más modestos y menos eróticos emplanajes y por ello más como el del viejo Bogart o el del joven Keitel ambos bien planchados y en forma. Zeus Miguel se llamaba y estaba dotado de lo necesario para llevarte a donde hubiera que llevarte a ti y al piano en carro nuevo y con pistola. Alas de Mercedes de algodón y plata con que levantar vuelo y sostenerse planeando en las alturas. La pistola, de largo, afilado y resplandeciente acero para matar y que te maten. Zeus Miguel, el que se parece a Dios con muslos dorados y defundadas faltriqueras, te lleva a donde haya que llevarte, como dije, y te ofrece lo habido y por haber en materia de orientación turística sobre la base derelicta y la ciudad sitiada.

-Vamos al canal -sugiere.

Y lo dejas llevarte a ver lo que quiere que veas desde su ángulo particular, mejor que cualquier otro, ángulo que se tiene estudiado a la saciedad para sorprender al viajero con originalidad que nunca conocieron free-lancers. Esta vez me conduce a las escalerillas más a propósito para ver a Dios viendo lo que yo veía pero desde otro ángulo. Desde el ángulo de Ciudad de Panamá al que lo habían guiado unos amigos judíos que conociera el viernes en la sinagoga y de los que se sabrá que dedicaban los hebraicos esfuerzos a la industria de la lavandería. Esto último me lo confesó con reparos en la intimidad del dormitorio Dios al que también llevaron y trajeron los lavanderos, y este servidor lo repite sin ningún reparo en casta pública alcoba en que el lector está invitado a reposar del sobresalto y el trajín de su vida extratexto, y con no menos prueba que la palabra y el genio del esencial y amado compañero de viaje.

No hablamos particularmente de este asunto Zeus y yo sino de parte de él harto detersiva. Sin encomiendas ni peticiones de excusas, como se suele hacer en casos similares, Zeus disertó más bien sobre el oro el que igual pero no igual porque excusa el lavado más por limpio que por sucio.

-El oro -decía- movió a Colón.

Y citaba del diario de viaje del otro descubrimiento donde se expresaba llanamente en delicada oración lo que al Gran Almirante motivaba, ya que lo que le pedía a Dios y a la Virgen su patrona se reducía al favor de poder encontrar oro.

No abandonada la ciudad por los mismos colonenses ni por los ángeles ni por los dioses sino por los amos del canal que se fueron yendo poco a poco dejando vidrios rotos y tejas caídas y encajes que amarillean en el maniquí de una novia diqueniana. Rosas de piedra sobre los caminos de piedra y los carteles desteñidos. Señor Dios, Señor Oro, te necesitamos en Colón para poder brindar. Porque a quién se le va a entregar el canal al final de la centuria milenaria. ¿Al alcalde de Colón? Zeus se penetra en las rendijas de cuero curtido de los asientos y se desvía más hacia adentro para que yo tome fotos cruciales y recuerde experiencias infantiles, de más lejos, de más adentro. Un originario baño azul de porcelana como un barril para indisponer al Niágara. Mejor olvidar esas cosas sentidas ahora que Dios no está y que en Colón debutan, según Zeus, Monroe y James, o James y Monroe con su que el Señor nos dirija en su misericordia para que encontremos oro, y el casto evadir de doctrinas puras que indican que a Colón el oro como a los americanos América.

Al otro día, Zeus Miguel quiere llevarme a misa con su mujer y sus hijos. Viene a buscarme y toma el desayuno conmigo. Quiere que vaya para luego enseñarme una playa del Pacífico. Vacilo, no sé qué me hace quedar viendo los barcos que se mueven tan lentos en el puerto. Quizás porque Dios puede llegar en cualquier momento. Quizás porque quedarme solo en Colón se archiva entre mis más celadas fantasías en las quinancias de mi niño interior. No se complace pero se va tranquilo y promete volver. En el rostro me deja ver que hay algo que me estoy perdiendo que no quiere que me pierda y que pues no me voy a perder aunque me quede.

Por mejor hacerlo cuando se va me voy al lobby decadente del Hotel Wáshington a ver pinturas que ya he visto antes sin verlas mucho. Ahora un supuesto guardia de seguridad de nombre Leandro, fino como bacalao y largo como camino, armado también hasta el tuétano y con voz de narrador de documentales me lleva sin apartarse un brazo cuadro por cuadro. Los veo ahora con la astucia de la flor que me comunica el próximo paseante, a las obvias no free-lancer y a las claras más artista que crítico que se sabe las obras como si las pariera en su propio estudio y las amamantara con sus límites puestos allí al acaso como fronteras en el continente. Nunca recibí mejor orientación sobre apreciación de arte. Una vez comprendidas y en justicia apreciadas las pinturas, me hace señas la señorita de recepción porque Zeus ha regresado. Leandro discreto desaparece no sin antes haberme dejado una tarjeta con el nombre del pintor, sus señas y su teléfono.

Zeus, que me esperaba, se cruza con Dios que llega. No se miran porque no se conocen. Los veo desde lejos como a dos barcos del puerto. Se mueven lentamente cada cual en su ruta. Se diría que uno imita y sigue los pasos del otro a la inversa. Se escucha ronca sirena de un buque que llega al Atlántico. Que salió de esos mares de la Cruz del Sur, mares también frenéticos y cautivadores. Las cosas están tan malas en Colón, en la última gran ciudad de la América joven. La ciudad más nueva del nuevo mundo que aprisiona al istmo dando paso a las flotas del oro, barcos cargados de especias y no esperanzas, barcos llenos de guano y pedernales, naves de puerto libre, naves sin fe en el porvenir. Angeles como inescrupulosos efebos mean los engranajes, para que todo corra. Zeus y Dios danzan la alevosa danza de las naves perdidas, como sombras de náufragos ignorantes del genio de Colón.

Antonio Bou
09/11/2004 08:41 Permalink. Tema: Versos actuales

Los accesorios de tu cuerpo

Tu pelo es un arbusto incendiado
Tu frente es una hoja de papel antes de ser escrita
Tus ojos son dos botes de remos en una competencia
Tus orejas son dos caracoles hablando entre ellos
Tu nariz es la línea recta en el croquis del mundo
Tus mejillas son dos panecillos dorándose en el horno
Tu boca es un espejo herido (perdona que lo repita)
Tus dientes son pedacitos de tiza escribiendo un
teorema
Tu cuello es el mástil de una bandera negra
Tus hombros son dos paracaídas cayendo en la noche
Tus brazos son el minutero y el secundero del no-tiempo
Tus senos son las dos mitades de una naranja congelada
Tu cintura es un dedo haciendo un círculo en la arena
Tu vientre es un "compact disc" de J.S. Bach
Tu vagina es la cueva en el mito de Platón (quizás más
honesta)
Tus manos son dos gavetas repletas de pañuelos
Tus dedos son diez soldaditos de plomo marchando
hacia la tarde
Tus muslos son dos boas buscando víctimas y
aventureros
Tus pies son dos raíces tiernas regresando del tiempo
Tu cuerpo es un libro con fotografías de pirámides y
planetas.

Carlos Roberto Gómez
09/11/2004 08:38 Permalink. Tema: Versos actuales

29/10/2004

Hacíamos el amor en una silla

Hacíamos el amor en una silla.
El tenía el pelo largo que me gustaba echar hacia atrás
el pelo largo que me gustaba oler
que me gustaba enredar.
Mientras me apretaba firme, sin movernos casi
en la silla -es difícil explicarlo-
fue algo más que sexo
era una silla y dos personas estando
sintiéndose
el uno entrando algo que se dejaba entrar en la una
y una simple silla de madera despintada
aguantando todo el peso de dos vidas de dos culpas, de dos grietas.
Un hombre que no poseía nada pero que tampoco servía a nadie.
Una criatura miserable y libre.
Fue difícil desenredar su pelo de mi vida
su pelo largo, salvaje
el velo que le cubría la mitad de la cara
y me gustaba echarlo hacia atrás
para contar las astillas que le rozaban la frente.
Un hombre de pelo largo, salvaje
una parte de mi pasado muerto.
A veces, mientras hago el amor legal,
actuando en el teatro íntimo de mi cuarto
miro la silla
y pienso en la delicia que se sienta en ella
y siento que es en esta cama donde soy infiel.

Mairym Cruz-Bernal
29/10/2004 18:06 Permalink. Tema: Versos actuales

16/10/2004

Sobre las altas yerbas

Ese árbol hembra siempre ha estado ahí,
con su corteza limpia,
con su copa tendida a ras del aire,
con sus caderas curvas saltando sobre el suelo.

Porque no es un árbol más, fíjese bien,
no hay falda de montaña
ni tejado ni seto que la cubra
y además, trae un aire sereno y circunspecto
como si siempre hubiera estado ahí,
por encima del hombro, por encima del viento.

Dicen que es la mansión de Atabey,
que en su tronco, en su fronda,
hay casa para todos,
el lagarto, la hormiga, la araña, la bromelia,
el breve colibrí...,
y cuentan que al principio de los tiempos
de su cuerpo pendía la faz del firmamento.

Esa inmensa, magnífica montura
donde los niños sin caballo juegan,
esas monumentales coyunturas
donde el anciano halla reposo
y el cansado hila un rezo,
es la ceiba que vive desde siempre
en el umbral vidrioso de este pueblo.

La ceiba americana, la prodigiosa ceiba
que, como un acto de misericordia,
supera las fatigas de la noche,
conversa con las islas de la sombra
y en el vaso sureño del recuerdo
desborda los cuadernos de mi infancia.
La ceiba que se yergue como sombra liviana
sobre las altas yerbas...

Magaly Quiñones
16/10/2004 16:05 Permalink. Tema: Versos actuales

03/10/2004

Desgarro

Esa sencilla mirada
Invadida por el incansable despliegue
de las piezas de ajedrez de los dueños del poder...
Mis ojos sin sorpresa alguna observan la segunda conquista
que sufre mi tierra.
Desgarro.
Y sin embargo, en ciertas ocasiones
esa mirada, se desvía de la senda impuesta
soberanamente por mi alma.
Busca colores por entre el mar.
El de tus ojos.
Los sabe brillantes, eso sí, interminables y solidarios.
La muerte de un compañero laburante...
La sencilla mirada se detiene nuevamente.
Impotencia y rabia crecientes.
Malditos adoradores del dinero, destronadores de fe.
Pagarán.
Y la mirada continúa su búsqueda o su destino
que pertenece al orden de la realidad, del amor
y descubre que el mar termina
allí,
en ese exacto lugar,
donde la lucha comienza.

Sandra Mariel Lavallen
03/10/2004 10:08 Permalink. Tema: Versos actuales

25/09/2004

La cruz del alquimista

Creo que me estoy volviendo loco.
Y aunque la verdad sea
Que estamos todos locos
Y tan locos y tan todos
Que da pánico y da pena

Creo que yo me estoy volviendo loco.

No sé a ustedes, pero a mí
Me pasa una cosa rara, muy rara,
arriba de las micros,
Sobre todo si voy sentado a la ventana
Mirando para afuera
Permitiendo que el paisaje y las ideas
Se acaricien y se amen irresponsablemente.

Por ejemplo, esta mañana,
Una mujer como un harapo hambriento y seco
Se apareció de pronto en la hediondez
de las pesqueras en Lo Rojas
Y se lavó la cara en una poza;
Y junto a la mujer había un quiltro flaco
De una flacura de palote,
Como un niño carcomido por la roña de Lo Rojas,
Y el quiltro me miró
Moviéndome la cola
Con la cabeza de un pescado
En el hocico.

Si, me pasa una cosa rara,
muy rara, arriba de las micros.

Sólo que después y de repente,
en medio de mi soledad,
Esa cosa rara, muy rara,
Como víbora o tarántula,
Despelleja su evidencia
Y ahora no me acuerdo
Si era una mujer o era un harapo
Bebiendo el agua de una poza en la vereda
Lo que vi;
Ni me acuerdo si a su lado había un quiltro flaco,
O había un niño
Famélico
Mirándome
Llevándose a la boca
La cabeza de un pescado.

Enrique Ulises Silva Rodríguez
25/09/2004 11:26 Permalink. Tema: Versos actuales

15/09/2004

Júbilo del cuerpo

Júbilo del cuerpo,
relámpago azul que se libera,
tierno canibalismo de mi sexo
comulgando con la carne
y ese vino especial de sus más íntimos fluidos.

¿Qué torbellino de luciérnagas,
qué aguacero dulce?,
truenos desgajados por debajo de la hierba ,
nuestros labios enlazados
callaban a la luna,
¿qué rumor de peces
allá en el fondo del abismo?.

En los ojos proyectado el fuego,
a lomos de la noche oscura;
el azogue turbio
precipicio de la lluvia;
frágil barca la guarida
al borde del golpe de las aguas;

¡Oh!, que pavor temblando en las rodillas,
del deseo mariposillas añiles,
vórtice del preámbulo del beso,
procurando devorar al mundo
a destellazos húmedos y tórridos,
lamiéndonos los ojos,
comiéndonos las manos y sus crueles dedos..

Dichoso encuentro de esa espina
que ablanda el corazón,
arrancada a las sonrisas
de ese cauce volcado en nuestras lenguas.
Qué revoloteo de abejas alteradas como chispas,
qué silencio solemne el de las ranas,
qué austeros y atentos esos grillos,
al rozar mi alma con tu alma,
al pasar la tuya por la mía,
qué aullido unísono de perros.

Nuestros vientres fluidos ríos derramaban,
desde tu cuerpo lanzándome al vacío
hasta llegar allí, agazapada ebriedad
de miradas abrazadas al delirio.

Un instante...
y mi dorso retenido inauguraba el alba;
sigiloso descendí por las escalas de la noche,
tu perfume de vorágine sangrienta me guardaba
de esa ciudad, bostezándose del sueño,
de sábanas marchitas y nunca suficientemente amplias.

Edgar E. Ramírez
15/09/2004 21:21 Permalink. Tema: Versos actuales

01/09/2004

Olor de los autobuses

Olor de los autobuses
Mezcla de gasoil y de humo,
De sudor amortiguado
Y restos de ambientador.

Olor de muchos kilómetros
Saboreado en el calor
Que se escapa de las ruedas
Y el motor, aún en marcha.

Olor que casi se palpa
A áreas de servicio
De nocturnas autopistas
En medio de ningún sitio.

Olor rancio de estaciones
Eternamente pobladas
Por gente que está de paso
(Algo así como un paréntesis).

Es el olor del viajero
Del miedo y la incertidumbre
Del tedio de horas eternas
Y días de carretera.

Una atmósfera cargada
De olores personales
Que al mezclarse se convierten
En el aroma de nadie.

Hedor de carne indefensa
De quien como una maleta
Es llevado de un lado a otro
Vendados ojos y oídos
Por la tele y el motor.

El olor del forastero,
Del apátrida que pasa
Por los sitios sin quedarse,
De quien siempre continúa
Su viaje a ninguna parte.

Luis M. García Angulo
01/09/2004 21:33 Permalink. Tema: Versos actuales

14/08/2004

Y de repente un día

El vocerío las alturas resonantes
las mujeres inclementes en su cascabeleo
el cortejo rompiente como cocuyo azul
las piedras y los muros con la herida crepuscular
y la tarde desnuda hinchando la vigilia.

Escapan las voces candorosas trepidando el sueño tísico
la resaca de inventar de musitar el humo y los zafiros
y la tierra con los brazos infernales
con algas y volcanes imantados
con la lengua encallada.

Y el cuerpo clavado en el hambre
y el cuerpo clavado en las venas
y el cuerpo clavado en el vacío.

Miladis Hernández Acosta
14/08/2004 15:10 Permalink. Tema: Versos actuales

31/07/2004

Nosferatu

Con la capa caída,
y después de la última cena
bebió de su propia sangre
para amortiguar la pena.

Era pálida su piel,
más pálida aún que al principio;
y era negra la peste
que había invadido el castillo.

Y para salvar su idilio
caminó por las tinieblas,
que ayer habían sido hogar
de la pueril inocencia.

Y al verse en su esplendor
El mandala agrietó sus redes.
Y al profanar su piel
Murió el Dios de los laureles

Y su sangre corrió,
como ofrenda para ella,
y el sueño terminó
sin pulcritud, sin decencia

Y su idilio traidor,
traicionado por la suerte
a las sombras se marchó,
cabalgando por la muerte.

Emilia Carabajal
31/07/2004 12:09 Permalink. Tema: Versos actuales

14/07/2004

Tributo

Nos desterraron los símbolos.

Arriaron nuestras banderas

aquellas que gozosos enarbolábamos

henchidos de ilusión,

de juventud primera.

Proscribieron las palabras,

las canciones, los poemas

-pueden ser más peligrosos

que las armas-

mientras con su estulticia

impúdicamente nos cercaban

pretendiendo hacer de nuestra derrota

grandiosa victoria.

Devolvednos todo aquello

que rapazmente sustrajisteis;

devolvednos la claridad del cielo

en el plenilunio de enero,

la música, las palabras robadas.

Devolvednos nuestro tesoro más preciado,

ajeno a la prisa, vuestra servil mercenaria.

Devolvednos la calma,

la mansedumbre, la sonrisa

perdida tras el rictus amargo.

Restituirnos el esplendor del estío

y la luz caduca del otoño.

Nos habéis convertido en máquinas

que con esmero programáis

para usarnos en vuestro provecho.

Mas vuestra impostura

no durará más

que la onda de una piedra en el agua.

Ana María Alcaraz Roca
14/07/2004 20:16 Permalink. Tema: Versos actuales

25/06/2004

Donde la locura te cuelga de los ojos

LA mirada extraviada de los tardos pájaros

Húmedos todos de locura

Que aguardando solícitas plumas maternas

Permanecen ausentes, solos y locos

Bienaventurados los seres alados sin alas

La mirada extraviada de los santos locos

A los que la vida se les escapa por las muñecas

Cavan hoy la estéril tierra

Para extraer esa extranjera azul y opaca

La locura

Tapizarle de cuchillos y clavarle mil agujas

En el blanco muro de su pupila

La mirada extraviada de los muertos por agua

Suicidas todos

Con esa inquilina loca atada a sus talones

Son arrastrados al fondo

Les llamaban locos

La mirada extraviada de los ausentes

Que escrutando el mundo con torcidos ojos

Sobrellevan mal sus muertes

La mirada extraviada de los tardos pájaros

Que haciendo nidos en mi nuca

Empuñan en sus picos huesos de muerto

Y una locura

Mientras alarmados

Ansían como locos el ala cóncava

Bienaventurados los ausentes de alas y cordura

Nuria Ruiz de Viñaspre Ripa
25/06/2004 19:41 Permalink. Tema: Versos actuales

15/06/2004

Imagen al amanecer

El agua del aspersor cubría la escena
como una niebla,
como una flama blanquísima, dueña
de sí misma, de su brotar cambiante, de su pulso
ritual
y cadencioso.
Un poco más allá y más allá hasta
tocar las rocas. Lienzos de sol
entre la cauda humeante; lluvia de cuarzo; interno
oleaje
silencioso. Un mismo
denso
movimiento lo centra; lo ahonda
en su asombrado corazón. Profundo, colmado
vórtice.
Renace, tenue, su palpitar. Marmóreo y lento
borbollón luminoso.
Un poco más allá, más allá, su tacto límpido
se estremece. Son remanso
las rocas
a su enjambre estelar, a su incesante,
encendida nieve. Por un momento se cubre
con su seda el jardín. Suavemente
los troncos ceden
y van tendiéndose sobre el pasto;
largas sendas oscuras bajo el tamiz
que inunda el amanecer. Cuando su lluvia
se ha expandido hacia el este
pesan menos las sombras
y los troncos se adensan y se levantan.
Vuelve entonces el arco
a resplandecer. Una llama reciente nubla la escena,
un olor de magnolias
y rocas húmedas.

Coral Bracho
15/06/2004 22:10 Permalink. Tema: Versos actuales

28/05/2004

Morir en primavera

Imagina una vida repleta de octubres
imagina la malahierba
cubierta de flores frescas
imagínate un año completo
de sólo octubres constituido.

Imagina nacer
con el verdor exuberante por escenario
con la arboleda frondosa y vigorosa por jergón
imagina vivir, tan sólo vivir
sin reparar en que la muerte te espera
más allá de la primavera
y tu primavera es eviterna
y tu vives solamente para ella.

Imagina si la muerte te sorprendiese en octubre
la naturaleza adorándote
el arroyo florecido como cristal,
los volantines, sus hilos enredados
los aromas rutilantes y orgullosos,
la hojarasca, sólo bruma de rocío sobre ella:
¡qué hermosa muerte sería!

Imagina nacer en octubre
imagina morir en octubre
imagina girar
una vida entera en espiral perfecta
imagina poder decir
aquí nazco, aquí muero

No,
no lo imagines
enciende la chispa de tu albedrío.

Felipe León
28/05/2004 21:58 Permalink. Tema: Versos actuales

16/05/2004

Tu voz como un eco que no calla

1

Este amor se ha vuelto callejero,

intrépido, mirón, inverosímil.

Se ha vuelto bandido,

vicioso, prostituto.

Anda buscándote y no te encuentra.

Este amor

se ha dedicado a mostrar las piernas,

las manos y los labios.

Anda buscándote por todas partes

y no te encuentra.

Este amor está predestinado

a perderse en la ausencia,

en la burla y la borrachera,

en la oscuridad y la penumbra,

en todos los ojos:

Este amor está sin ti.

2

Dibujo tus ojos,

los miro como nunca,

a lo lejos.

Los oigo,

me quedo.

Observo tu mirada.

¿Cómo podría dibujar tu mirada?

Viene desde adentro,

con todo lo que tienes que decir.

Dibujo tus ojos,

manantial de un mundo abierto.

3

Una mezcla de son candente y brisa tibia.

Un yo no sé de sinsabor y miel,

de luz en la mirada

y oscuridad de algunos momentos.

Un ensamble perfecto

de inocencia y equilibrio.

Una piel blanca de recuerdos

en que he sentido tu aliento

tan cerca,

como respirando conmigo.

Un latido tan fuerte de emoción,

de rabia,

de angustia,

de amor.

Una sombra imborrable impregnada en mi piel,

una caricia en el rostro del amor y el ayer.

4

Mejor me guardo las flores,

están empalagadas de un amor

y de pronto se te pega su miel.

Y si te abrazo,

quizás vengas a quedarte en uno conmigo.

¿Qué pasaría entonces?

Mejor me guardo mis poemas,

están empalagados de amor

y de pronto se te pega su miel,

se te pega su aroma.

Mejor lavo mi cuerpo con agua de sal

para no impregnarte de este amor

que se ha quedado.

Aunque lave mi cuerpo,

mis poros no saben hacer otra cosa

que emanar amor por ti.

5

Me persigues

y resuena tu voz como un eco que no calla.

Tus pasos van detrás de los míos,

son iguales,

son tus ojos.

Me sigues.

Te veo huyendo de repente,

te veo triste,

te veo danzando tras la muerte.

Tocas mi cuello,

miras mis ojos,

te alejas,

te quedas.

Obsérvame pero no me sigas.

Salta hasta mi mirada

en el segundo exacto,

tú sabes dónde encontrar mis ojos.

6

Están todavía tus dedos

recorriendo mis mejillas.

La historia se detuvo en ese instante

en que mis poros se abrían

al paso de tus manos.

Lentamente recorriste mis labios

porque los deseabas.

Yo estaba serena,

envuelta en tu magia,

y tus manos

ahora tomaban mi rostro como suyo,

con los ojos cerrados.

La inercia era casi inmortal.

Solo existía ese momento de ternura

en que tus labios se posaron sobre los míos.

7

Machucando la magia,

sentada sobre una búsqueda

incoherente de palabras,

con el pensamiento

del frustrado.

En la tarima del trofeo,

soñando con la nada,

enterrada de cabeza,

sé que no hay nada más

que este presente que se va.

8

Señora,

va usted entrando sin permiso.

He podido pedirle que se detenga.

Por su ventana,

trata de predecir mis movimientos.

La decencia me ha impedido

parar con su interés

¡maldita decencia!

Señora,

vaya usted a ocuparse de su vida,

está caminando tras la nada:

cada instante muere.

¿En que consiste su negocio?

Dar información sin obtener

nada a cambio,

solo por la bendita

satisfacción de hacer mi vida pública.

9

No existe luna,

estoy corriendo tras el crepúsculo que no llega.

Mientras continúo la carrera,

me quedo sin cabellos,

los tengo en las manos,

la desesperación se ha apoderado de mis ojos,

de mis labios y mis dientes.

No existe luna en la tierra.

Los gusanos vienen por mí.

No sé nada,

Cada segundo mi mente lo recuerda.

10

El cristal amenaza mis oídos,

no hay tierra.

Se evapora la sustancia con la cera de una baldosa

y va la baldosa a ocupar el lugar de la tierra.

Rebeca se come la tierra,

y vengo a quedar arrinconada,

plasmando letras.

Rebeca come cristal

y se transforma en porcelana.

11

Oír tu voz

fue un relámpago

fundido en las espúreas fantasías

de la imaginación.

Fue la nada y el todo

de la incertidumbre

convertida en inverosímil realidad.

Fue el recóndito sentir de lo inesperado,

de aquello que te deja sin palabras.

Károl Lázaro
16/05/2004 12:14 Permalink. Tema: Versos actuales

03/05/2004

Óxido de hierro

I

Lamento no haber visto la intención
de tus ojos en la noche, fatal
no haber interpretado la opresión
de tu mano esquiva en mi ingle
de plata. No sé ni diferencio
cuándo alguien me ama o sólo me conmueve.
Recogeré, pues así lo pide tu mirada
ahora, las prendas depositadas como ofrenda
a los pies de tu lecho -el carmín
en las sábanas, los icores, se quedarán
tras mi marcha en el buzón de los sueños-
y me alejaré
como el delincuente que persigue un deseo
intangible, como la fiera ahíta por un rato,
como si no fuera Lot
y tú me importaras.

II

Sólo la luna brilla en el campo desnudo
a esta hora de sombra casi irreal
y me baña con su cascada de luz
con la sobria suavidad del algodón humedecido.
Voy de una luz a otra, sombrío,
-bajar para subir, estallar como un globo
tenso por el gas- por un campo de peces
muertos, donde resbalan mis pies,
sin equilibrio. El mundo es un gran cuarto
oscuro, virtualmente abierto a los curiosos.
A la luz escasa de esta búsqueda
punzan las púas agrias de las ortigas,
como rosas y encías sangrantes.
De vez en cuando oigo gritos,
risas, de bultos que acechan tras los arbustos,
como los ecos rotos de una luz pegajosa.

III

Por la mañana
un montón de chatarra,
de viejos carromatos de óxido
en los bordes del camino,
y un árbol solitario
al pie de un río.

IV

A este árbol de fuego en el verano
le quedan solamente unas hojas de cobre
recortadas contra el amianto del cielo.
Los arcángeles del barro observan mudos
cómo las cardelinas pían en sus ramas casi
desnudas. Ya no sé si voy o vengo,
si crezco hacia lo alto, como un tornado,
o me hundo en el fango y la sevicia
como un muerto arrojado a la tumba.
No soy de nadie, sino de la tierra
que abrupta me besa y me posee.
Y del viento, que me acuna en la tarde.
A la luz de la estación fría, blanca
de nieve en lontananza, no valgo
más que el afán de ser nube,
sin dejar de ser raíz que busca el agua.

Jesús Jiménez Reinaldo
03/05/2004 15:07 Permalink. Tema: Versos actuales




"Si quieres ser escritor, escribe". Epicteto

Temas

Archivos

Enlaces


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]